jueves, 3 de julio de 2008

¡No a la fascista ley de inmigración!

“…uno, la globalización no es sino la mayor socialización de la producción que el mundo vive; implica la más profunda y expansiva explotación y opresión de naciones y pueblos por el imperialismo, principalmente en beneficio del norteamericano. Dos, la mayor socialización de la producción que somete cada vez a más de cientos de millones de personas al mismo proceso explotador, sigue madurando la realidad objetiva que incrementará su clamor por la transformación del orden imperante. Tres, el imperialismo norteamericano no es sólo el gendarme sino, principalmente y de nuevo, el enemigo de los pueblos del mundo”.

Los gobiernos reaccionarios de Europa han promulgado la “ley de inmigración”, que establece entre otras medidas, un período de “retorno voluntario” para los “inmigrantes ilegales” de entre 7 y 30 días. También prevé que los “ilegales” puedan ser encarcelados hasta 18 meses en los casos en que éstos no cooperen en su identificación o haya problemas para obtener la documentación de países terceros. Además, se establece para los expulsados una prohibición de retorno a la Unión Europea de hasta cinco años. En cuanto a los menores no acompañados, se acepta la posibilidad de que puedan ser devueltos a tutores que no sean familiares directos o a instituciones de su país.

Estas medidas que van en contra de los derechos fundamentales de toda persona, compara y pone en el mismo lugar a un “inmigrante” con un delincuente.

Estas medidas fascistas contra la inmigración se dan en un momento de crisis de su podrido sistema capitalista, cuando luego de haber explotado hasta la saciedad al pueblo, entre ellos a los “inmigrantes”, y con esto llenado sus arcas de dinero, ahora los consideran una carga que no desean, de esa forma pagan con “los inmigrantes” su crisis. Crisis generada por los propios imperialistas que antes clamaban “libre mercado” y ahora basados en su “globalización” monopolista maneja las leyes del mercado.

Estos explotadores inhumanos permiten la libre circulación de grandes capitales de los países colonizados a sus bancos y restringen la circulación de masas de esos mismos países colonia, cuando es la explotación de las masas la que genera el capital.

El imperialismo globaliza la producción más no los beneficios de ésta.

Para hacer su medida más “popular” han iniciado una campaña reaccionaria, apoyada por partidos de extrema derecha, culpando a la “inmigración” de todos los males de su injusto sistema, como si el trabajador “inmigrante” fuera quien determinara las leyes económicas.

Este plan lo que propone es enfrentar masas contra masas para poder viabilizar sus siniestros intereses de clase -fascista- que demuestran el odio a nuestra clase trabajadora, sea nativa o extranjera, y van en contra de los derechos fundamentales del pueblo en su conjunto.

Son macabros planes que debemos combatir todas las fuerzas populares y revolucionarias.

¡No a la fascista ley de inmigración!

¡Defendamos los derechos fundamentales del pueblo!


Junio 2008

Asociación por la Defensa de los Derechos Fundamentales del Pueblo.

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